Las 53 medidas de la Agenda se implementan en tres fases secuenciales. Cada fase construye las condiciones para que la siguiente sea posible.
La Agenda Productiva no es una lista de proyectos independientes. Es una secuencia deliberada donde el orden importa: las medidas de la primera fase habilitan las de la segunda, y las de la segunda preparan el terreno para la tercera.
Esta lógica de bola de nieve productiva significa que cada intervención acumula capacidades que multiplican el valor de las que vienen después. La bioseguridad que se instala hoy hace viable el acceso a mercados exigentes mañana. La gobernanza que se activa en el primer año permite coordinar las inversiones de mayor escala del segundo.
Las primeras medidas ya están en marcha: capacitación, infraestructura y monitoreo que generan resultados visibles.
Cada fase construye las condiciones para que la siguiente sea posible y más efectiva.
GADPEO, GIZ, UTMACH y CECOR ejecutan en conjunto, cada uno desde su rol y coordinando con los diferentes actores que intervienen en los ejes tanto públicos como privados.